viernes, 25 de enero de 2008

"La cura contra la mediocridad"


Se dice que cristo dijo que nosotros haríamos cosas más grandes. ¿Qué estamos esperando?

Digo se dice porque lo dice la Biblia que ha sido traducida de la traducción de la traducción miles de veces. Nada puede darse por sentado. Las leyes naturales son infalibles, lo único constante es el cambio, el movimiento y si Jesús en realidad vivió, también en realidad murió. No digo que sea porque en la Biblia dice, si no más bien, porque no hay nada en esta realidad que no perezca.

Hace no mucho vi una película que se llama el secreto. En ella se habla de las leyes de la atracción donde al parecer solo hace falta desear para atraer lo que se quiere. En realidad creo que no están lejos de la verdad, aunque tampoco me parece que es exactamente como lo plantean. Creo que para obtener algo, hay que desear ciegamente lo que se necesita para obtenerlo, no el fin en si, si no el medio. Es el viaje el que hace interesante todo lo demás.

Claro, será que es como la película la Esfera, donde todo lo que deseamos se materializa y pudiendo desear algo amable, terminamos deseando un escenario de intrigas, desconfianza y envidia. ¿Cuantas veces no te has dicho, me voy de viaje cuando tenga el dinero, pero el dinero te lo gastas en salir, en comprarte la ropa de moda? Lo cierto es que lo que realmente podrías desear es tener poder adquisitivo, así podrías hacer ambas cosas darte lujos y realizar tu sueño, pero resulta que para adquirir poder adquisitivo necesitas obtener una muy buena entrada de dinero, entonces tu pensamiento realmente debería de concentrarse en obtenerlo. Talvez el asunto de obtenerlo no sea tan agradable, y probablemente pierdas de vista ese viaje que tanto anhelaste. Pero entonces mejor ¿Porqué no desear que la manera de hacer ese dinero sea haciendo ese viaje? Talvez allí encuentres tu respuesta.

Tenemos leyes, tenemos gobiernos, ¿para que los tenemos?, ¿para mantener el orden? Es acaso así como nos vemos nosotros mismos, como sociedad somos un individuo enfermo que desconfía de si mismo, esperamos lo peor, somos pesimistas. No necesitamos leyes, no necesitamos gobiernos, solo plena conciencia. En una anarquía ideal seriamos responsables de nuestros actos y si no lo fuéramos la misma ley natural haría que la vergüenza y el desdeño de la gente en general fuera suficiente castigo.

Si acaso nuestro caso es de inmadurez social, ¿Será justo que sigamos educando a nuestros hijos bajo los mismos patrones? Si no lo hacemos nosotros sera en nuestros hijos donde recaiga la responsabilidad de que logremos esa madurez.

¿Te parece la idea de un Dios vengador que promueve el racismo y la división al separar su gente de los infieles? ¿Te parece que deba existir un arsenal nuclear para poder garantizar la paz en este planeta? ¿De verdad crees que ellos deciden mejor que tu mismo por ti? ¿Tan poca fe tienes en ti mismo que crees lo que otros te dicen, sin cuestionarlo siquiera?

Somos un ser colectivo enfermo. Le damos poder al poder al dejar que alguien mas dirija nuestros destinos. Somos un talento desperdiciado. Preferimos distraernos en alimentar nuestra ansiedad en lugar de buscar penetrar en las oscuras cavernas donde se encuentra la verdad. En realidad no son oscuras, pero jamás hemos dado un paso adentro porque tememos que si lo sea.

Somos el vicio de nuestro propio sarcasmo, esa es la ironía.

No es necesario toda esa parafernalia flower child, para desear la paz. Sin paz definitivamente poco podemos hablar de amor. ¿Quien en justa sanidad puede hablar del amor? si en realidad estamos todos enfermos, bajos de autoestima real, escondidos en nuestro ego-centro.

No es necesario que le des a tu vecino un abrazo que en realidad no quieres dar, no es necesario que comas de su mano si no te gusta, ni siquiera es necesaria “la hermandad entre los hombres”, no, lo único necesario es el RESPETO sincero. ¿Que te importa a ti si tiene o no tiene tus gustos en ropa, en música, en estilo de vida o creencias? ¿Y si en realidad te importa, porque compartir eso con alguien más? Será mas bien que lo que deseas es que la gente diga, “Wow el es toda una autoridad. Sabe quien es y quien no es, pues el sabe juzgar”. ¿Falta de atención? ¿Falta de propósito? ¿Falta de amor?

No te confundas, no es que creas que eres superior a los demás, al contrario, crees que eres inferior y que talvez llamando la atención valgas un poco mas.

Estamos así, porque queremos, tenemos lo que merecemos y lo que en realidad siempre hemos deseado. Somos nuestra propia creación. Somos los inventores de la mediocridad. No buscamos la felicidad, tan solo buscamos llamar la atención. Nuestra sociedad es el adolescente mas terrible que jamás halla existido, solo esperemos que no sea de esos que después de matar a otros se suicida.

jueves, 24 de enero de 2008

Aquella mañana

El embrujo de las águilas de acero penetraba por las densas nubes que propiciaba el humo. Después de algunos destellos lo vi aparecer, al principio creí que se trataba de algún funeral militar de alguien importante, pero enseguida un grupo de nubes se empezó a ordenar a manera de un tubo. Era como un pasadizo o un túnel que mostraba el otro lado del humo espeso. De pronto empezaron a aparecer una a una y de manera imponente y asombrosa 3 aparatos voladores con forma de plato. Salí a la calle, la histeria hacia de las suyas por todos lados, el rostro de la gente sumido en la desesperación, a lo lejos en el valle se podía divisar el resto de la ciudad con algunos edificios sumidos en llamas. Me quede paralizado por unos segundos hasta que reaccione y lo primero que vino a la mente fue “ahora si, ya empezó”.
Corrí de regreso a casa y llame por teléfono a mi padres, cuando mi madre contesto el teléfono sentí un gran alivio que se fue desvaneciendo al tiempo que escuchaba del otro lado de la línea sus gestos de angustia.
“¿Hijo estas bien, donde estas? ¿Ya vienes hacia acá?”
Tuve que sacar cordura de no se donde y le dije a mi mama en tono tranquilo”no te preocupes estoy bien, cálmate, cuéntame que es lo que sabes”
- En realidad no se que es lo que esta pasando, mejor te paso a tu papa para que el te explique mejor.
Mi padre no se escuchaba mucho mejor, aunque jamás en la vida le note asustado, esta vez supe inmediatamente de que a pesar de tratar de mantener la cordura en su interior su corazón sentía escalofríos.
-Hola hijo, es un caos, no hay noticias, no hay canales de televisión disponibles para sintonizar. En la radio no se escucha nada y hasta he sacado la radio vieja de la bodega para sintonizar onda corta, solo logre sintonizar un radio aparentemente francesa, tu hermana dice que entiende que hablan de una invasión que es la tercera guerra mundial.
Yo no se quien invade ¿Pero que mierdas vienen a hacer acá a un país pequeño como este? Donde estas, ven acá, en estos momentos es mejor que la familia esté unida.
“voy hacia allá papa”
Colgué el teléfono, saque de su escondite los cigarros que 6 meses atrás escondí para dejar de fumar, y me encendí uno. Me quede estático. La ciudad rugía y sabia que salir a la calle era una cuestión de vida o muerte, pensé en llamar otra vez y decir que era preferible quedarme aquí.
Nock, nock
El sonido me saco de mis pensamientos, me levante, me puse nervioso y por un segundo pensé que no podía confiar
-¿Quien es?
Abre soy yo Marcela.
Algo en su voz, se me hizo tan familiar y abrí la puerta.
Cuando lo vi me di cuenta de que jamás en mi vida había conocido a Marcela, pero su voz no dejaba de sonarme familiar y algo en mi confió ciegamente y le deje pasar al apartamento. Creo que debió notar la expresión de susto que surgía de mi rostro, cerro la puerta
-Tranquilo Arturo, ya pronto te podré explicar todo. Por ahora tienes que confiar en mí.
Vamos al baño, ¿tienes tina?
-No.
- Esta bien vamos bajo la regadera.
Me quede estupefacto ¿que diablos íbamos a hacer nosotros a la regadera?
Encendió la llave y cuando el agua empezó a caer sobre nosotros me miro y me dijo vas a sentir un cosquilleo extraño, no te preocupes, es natural, sonrió y por primera vez pude notar de que era una mujer bastante atractiva, saco un aparato que escondía en su sostén me dirigió una ultima sonrisa y presiono el botón.
Sentí un cosquilleo en absolutamente cada rincón de mi cuerpo. En realidad no me sorprendió tanto pues me hizo pensar en la sensación que daba fumar una planta llamada Salvia Divinorum. En milisegundos el cosquilleo paso a ser otra cosa, pero completamente indescriptible, era como disolverse en partículas infinitas, de pronto sentí no ser solo estar y poco a poco empecé a sentir una solidificación un poco asfixiante, un temblor, luego humedad y una sensación de despertar, me percate de pronto que estaba en una tina y que el agua caía desde una regadera, pero ya no era mi regadera, me levante abruptamente y Marcela solo me vio y sonriendo me dijo “relájate, es normal, a todo el mundo le pasa así la primera vez”.
Salí de la tina mientras ella me proporcionaba una toalla y ropa seca toda de color rojo
- Anda sécate ponte esta ropa te esperamos afuera.
¿Te esperamos? ¿Quien más estaba aquí? Mirando hacia el piso note que sus pasos se empezaban a dirigir a la puerta, levante la mirada lentamente y no pude evitar cierto tipo de excitación al notar sus largas piernas y su pequeña cintura. Me empecé a sentir ridículo pensando en este tipo de cosas dadas las circunstancias. Me deshice de mi empapado vestuario y empecé a secarme y a vestirme con la nueva ropa. Observe el baño y no me pareció que hubiera nada fuera de lo normal. Me vi en el espejo y solo pude pensar en una pregunta ¿Qué esta pasando? que sistematicamente se fue convirtiendo en El embrujo de las águilas de acero penetraba por las densas nubes que propiciaba el humo. Después de algunos destellos lo vi aparecer, al principio creí que se trataba de algún funeral militar de alguien importante, pero enseguida un grupo de nubes se empezó a ordenar a manera de un tubo. Era como un pasadizo o un túnel que mostraba el otro lado del humo espeso. De pronto empezaron a aparecer una a una y de manera imponente y asombrosa 3 aparatos voladores con forma de plato. Salí a la calle, la histeria hacia de las suyas por todos lados, el rostro de la gente sumido en la desesperación, a lo lejos en el valle se podía divisar el resto de la ciudad con algunos edificios sumidos en llamas. Me quede paralizado por unos segundos hasta que reaccione y lo primero que vino a la mente fue “ahora si, ya empezó”.
Corrí de regreso a casa y llame por teléfono a mi padres, cuando mi madre contesto el teléfono sentí un gran alivio que se fue desvaneciendo al tiempo que escuchaba del otro lado de la línea sus gestos de angustia.
“¿Hijo estas bien, donde estas? ¿Ya vienes hacia acá?”
Tuve que sacar cordura de no se donde y le dije a mi mama en tono tranquilo”no te preocupes estoy bien, cálmate, cuéntame que es lo que sabes”
- En realidad no se que es lo que esta pasando, mejor te paso a tu papa para que el te explique mejor.
Mi padre no se escuchaba mucho mejor, aunque jamás en la vida le note asustado, esta vez supe inmediatamente de que a pesar de tratar de mantener la cordura en su interior su corazón sentía escalofríos.
-Hola hijo, es un caos, no hay noticias, no hay canales de televisión disponibles para sintonizar. En la radio no se escucha nada y hasta he sacado la radio vieja de la bodega para sintonizar onda corta, solo logre sintonizar un radio aparentemente francesa, tu hermana dice que entiende que hablan de una invasión que es la tercera guerra mundial.
Yo no se quien invade ¿Pero que mierdas vienen a hacer acá a un país pequeño como este? Donde estas, ven acá, en estos momentos es mejor que la familia esté unida.
“voy hacia allá papa”
Colgué el teléfono, saque de su escondite los cigarros que 6 meses atrás escondí para dejar de fumar, y me encendí uno. Me quede estático. La ciudad rugía y sabia que salir a la calle era una cuestión de vida o muerte, pensé en llamar otra vez y decir que era preferible quedarme aquí.
Nock, nock
El sonido me saco de mis pensamientos, me levante, me puse nervioso y por un segundo pensé que no podía confiar
-¿Quien es?
Abre soy yo Marcela.
Algo en su voz, se me hizo tan familiar y abrí la puerta.
Cuando lo vi me di cuenta de que jamás en mi vida había conocido a Marcela, pero su voz no dejaba de sonarme familiar y algo en mi confió ciegamente y le deje pasar al apartamento. Creo que debió notar la expresión de susto que surgía de mi rostro, cerro la puerta
-Tranquilo Arturo, ya pronto te podré explicar todo. Por ahora tienes que confiar en mí.
Vamos al baño, ¿tienes tina?
-No.
- Esta bien vamos bajo la regadera.
Me quede estupefacto ¿que diablos íbamos a hacer nosotros a la regadera?
Encendió la llave y cuando el agua empezó a caer sobre nosotros me miro y me dijo vas a sentir un cosquilleo extraño, no te preocupes, es natural, sonrió y por primera vez pude notar de que era una mujer bastante atractiva, saco un aparato que escondía en su sostén me dirigió una ultima sonrisa y presiono el botón.
Sentí un cosquilleo en absolutamente cada rincón de mi cuerpo. En realidad no me sorprendió tanto pues me hizo pensar en la sensación que daba fumar una planta llamada Salvia Divinorum. En milisegundos el cosquilleo paso a ser otra cosa, pero completamente indescriptible, era como disolverse en partículas infinitas, de pronto sentí no ser solo estar y poco a poco empecé a sentir una solidificación un poco asfixiante, un temblor, luego humedad y una sensación de despertar, me percate de pronto que estaba en una tina y que el agua caía desde una regadera, pero ya no era mi regadera, me levante abruptamente y Marcela solo me vio y sonriendo me dijo “relájate, es normal, a todo el mundo le pasa así la primera vez”.
Salí de la tina mientras ella me proporcionaba una toalla y ropa seca toda de color rojo
- Anda sécate ponte esta ropa te esperamos afuera.
¿Te esperamos? ¿Quien más estaba aquí? Mirando hacia el piso note que sus pasos se empezaban a dirigir a la puerta, levante la mirada lentamente y no pude evitar cierto tipo de excitación al notar sus largas piernas y su pequeña cintura. Me empecé a sentir ridículo pensando en este tipo de cosas dadas las circunstancias. Me deshice de mi empapado vestuario y empecé a secarme y a vestirme con la nueva ropa. Observe el baño y no me pareció que hubiera nada fuera de lo normal. Me vi en el espejo y solo pude pensar en una pregunta ¿Qué esta pasando? 

miércoles, 9 de enero de 2008

En cualquier esquina


La mecanica de la situacion era asi, unos iban para un lado y otros para otro, nadie se detenia a mirar y el que se daba cuenta de lo que estaba sucediendo en ese momento volteaba hacia otro lugar, nadie queria involucrarse en algo asi y aunque ya estaba bastante entrada la noche era tan obvio como si estuviera sucediendo a pleno dia.
- Dame tu celular vos cerote, apurate pues que no tengo todo el dia.
Otras veces he tenido presentimientos, esta vez fue tan inesperado.
- Bueno vos a ver que mas traes, sacate las mierdas de los bolsillos .... bueno vieja serota y uste que mira que esto no es con uste.
Fue todo tan rapido, ya hace un tiempo que no me sucedia algo asi, y la ultima vez que sucedio fue un acto casi de magia que yo mismo aplaudi.
- Mire mano hagale caso a mi compadre, saquese las chivas... no se preocupen aca todos somos brothers va que si mano
Brothers la gran puta, y aun sabiendo que de alguna manera era cierto, pues somos parte de la misma escoria, o del mismo grupo selecto de gente, en ese momento lo unico que queria era arrancarle los ojos.
- Bueno pues al chile mano, que no tenemos su tiempo, miranos bien hijo de puta, si no te sacas todo lo que tenes te voy a meter un plomazo con esta.
Sera que me aguanta un par de vergazos este par de serotes sin esa su mierda?
-Y entonces que mas tenes por alli, apurate pues, al chile venite para aca, vos gordo ya le revisaste las bolsas de atras.
-Simon ya no trae nada.
-Bueno andate a la verga pues y cuidadito con seguirnos y mirame bien que ya te conozco, oiste hijo de puta.
Hijo de puta vos cobarde mal parido, que alli estas demostrando tu falta de cariño y necesidad de atención, ese es tu berrinche, esa es tu excusa para hacer lo que haces. Hechandole la culpa al mundo por lo infeliz que sos, por la falta de oportunidades que en realidad sos vos mismo que te las negas, si llevatelo todo, anda jalatelo, hechate las chelas, anda presumi por hoy lo machito que sos, porque cuando regreses a ese lugar tras las barras por el cual has pasado tantos años volveras a ponerte de rodillas para que otro te recuerde realmente en que lo que te has convertido. Gracias por recordarme que ya no soy como vos.